martes, 18 de noviembre de 2014

Mi parto

Ahora que ha pasado un año, y lo veo con perspectiva quiero contaros mi experiencia.
Yo nunca había querido tener hijos, los niños no me gustan y soy muy quejica con mi cuerpo, así que pensar en un parto me daba pavor...
Pero me quedé embarazada por miedo a perderme esta experiencia maravillosa, desde pequeña me enseñaron que de lo único que uno se ha de arrepentir es de las cosas que NO ha hecho... y yo que podía, no quería arrepentirme un día.
Pero fue quedarme embarazada y el miedo tremendo que tenía al parto se me fue, sin más! sabía que pasado 41 semanas tendría que pasar por ello sí o sí que el niño no podía cumplir 18 años dentro de mi. jijiji
Es cierto que una vez cumplí la semana 37 de vez en cuando un cosquilleo me invadía, en mi cabeza se repetía una y otra vez la frase... a patir de ahora puede nacer en cualquier momento y no será prematuro... aunque yo estaba convencida que el bollito tardaría en salir del horno...
Pero llegó mi revisión de la semana 38 y la tensión me había subido, y mi ginecólogo decidió no arriesgarse a una preclamsia y me provocó el parto.
Después de llorar mucho en casa... yo quería romper aguas en el cine o en el super ( muy de pelis) me dirigí a la Clínca.

EL PARTO:

El sábado 16 de noviembre a las 8 de la mañana me ponían la oxitocina, a la 13h. me ponían la epidural sin haber tenido casi contracciones por miedo que con el dolor me subiera la tensión, otra panzada a llorar yo no quería epidural (sentía miedo atroz a la idea de una mega aguja en mi columna) y quería que me doliera al menos un poquito, sentir que estaba de parto... pero no me hicieron nada de daño y estuve encantada, los tactos dejaron de dolerme.
Me tuvieron que romper la bolsa 2 veces eso fue lo que más grima me dió.
Fue largo y aburrido, vi la tele, vi muchas revistas, y sobre todo vi el ataque de nervios de mis familiares que entraban y salían de la habitación, no me dolió nada.
Sobre las 18h. me entró fiebre pero me la bajaron... no dilataba el niño no bajaba.
A las 20h. solo había dilatado 6cm. pero gracias a la paciencia de mi ginecólogo y al gran trabajo de mi comadrón y comadrona, que me pusieron un relajante muscular y me renovaron la oxitocina... a las 23.30h. había dilatado 9cm. pero Bosco no había bajado del todo.
Entonces mi gine me dijo que ya no esperaba más, que me bajaba al paritorio, que empujaría 4 veces y entonces decidiría si seguir o cesárea.
Y empujé 4 veces, llamaron a mi marido y empujé otras 4, me decían que lo hacía muy bien... me animaban! pero yo no estaba nada segura... vi unas tijeras, (pensé: episotamía???? ves xq no quería hijos) vi unos forceps (y pensé: bueno yo nací con forceps y aquí estoy, al final fueron para mi no para él) la comadrona me empujaba la barriga ( 21 años atrás lo ví y me pareció atroz, que me lo hicieran a mi no me supuso nada)  y de repente Bosco ya estaba en mi regazo.
Me pareció fantástico, 16 horas de parto de no padecer absolutamente nada, solo habiendo dilatado 9cm. el bebé sin bajar y en 8 empujones tener a mi bebé en brazos? después de haber oído tantas historias de terror y haber tenido tanto miedo toda la vida....
La episotomía fueron 3 puntos.
¿Y sabéis que le preguntaba al gine mientras expulsaba la placenta y me cosía? "¿y yo cuando podré beber y comer?" hacía 24h que no ingería nada... fue mi máxima obsesión, a las 5 de la mañana me zampaba unas croquetas que las comadronas me habían guardado.

Así que sepáis que si os ponen oxitocina por norma general se convierte en un parto lento (lógico tu cuerpo no está de parto)  que por mucho que llevéis un plan de parto... las cosas salen como salen y que a veces salen mejor de lo que te imaginabas, que la epidural es amiga, que por lo menos a Bosco no lo dejó agilipollado, estubo super espabilado desde que salió.

Yo quería vivirlo como una experiencia vital, única e irrepetible que significase mucho y no un simple trámite para tener a mi bebé, pero una vez metida en faena... me dió igual todo, me pareció perfecto el no sufrir aunque entre epidural y epidural pedía que esperaran para sentir alguna que otra y si hubiera acabado en cesárea pues bueno... lo importante es que llegara Bosco y llegara bien.

Gracias a mis comadrones Toni y Ana, a mi gine Sebastían Rubí, y en general al equipo de la Clínica Rotger, fue una experiencia maravillosa que ellos hicieron más fácil.


5 comentarios:

MásQueRopa dijo...

tiene que ser una experiencia preciosa!

Saray Suárez dijo...

En este tipo de cosas una no puede tener planes porque nunca se van a cumplir ^_^ Lo importante es que todo salga bien, que la madre no sufra y que el bebé esté perfecto. En tu caso, objetivo conseguido. Besiños.

Ysilacosafunciona.com

Belén Casanova dijo...

Me ha encantado leer tu experiencia
Un besito

Thinking About Clothes

MARTINA dijo...

Cada parto es distinto a los demás y aunque parezca un puro trámite hay que pasarlo, y que todo salga bien para tener a tu hijo. Mi primer parto fue inducido y lo pasé fatal porque dilaté muy rápido, vomitaba, espátulas, desgarro, gran episotomía...vamos un horror. El segundo fue natural, tranquilo, viendo con un espejo como con cada empujón salía su cabecita...precioso! Los dos con epidural eso sí. Y me han dado los dos regalos más maravillosos del mundo. Lo mismo que a ti y al papá con Bosco, lo mejor que habéis hecho juntos :) Besotes

Noe del Barrio dijo...

Compartimos comadrón!!!! :)