Es un lugar perfecto para merendar o desayunar, por que sus flautas y pasteles, quitan el sentido.
En mi Instagram podéis ver algunas fotos más.
También se puede comer aunque todavía no he tenido el placer, la cocina está abierta todo el día.

Y se lleva mi doble sello, por que hay terraza muy agradable donde estar con los chuchejos y en el baño de minusválidos hay cambiador para bebés y en el interior hay espacio para algún carrito que otro.